Accueil du site CRTB 7 sites

Las ciudades

Côte d'Or

Dijon

Dijon es la capital histórica del antiguo Ducado de Borgoña y actual capital de la región de Borgoña. Dijon no es considerada una ciudad-museo, pese a su rico pasado y su excepcional patrimonio arquitectónico y artístico. Es, por el contrario, una ciudad dinámica, activa, claramente orientada hacia la modernidad. Su oferta cultural la hace figurar entre las mejores ciudades de provincias de Francia y su reputación gastronómica no necesita ser demostrada.

Su situación geográfica, en el centro de una importante red vial y ferroviaria, hace que sea fácilmente accesible y la convierte en el punto de partida ideal para descubrir la Ruta de los Vinos de Borgoña o para realizar excursiones en bicicleta por los sectores ya acondicionados de la "Vuelta a Borgoña en bicicleta"

¿Y si visita Dijon siguiendo la Lechuza? Según una tradición local, este ave esculpida en un contrafuerte de la capilla hace que los deseos su cumplan si se la acaricia con la mano izquierda.

Descubra el centro histórico de Dijon a su ritmo, siguiendo las 22 etapas fundamentales propuestas en "El Recorrido de la Lechuza".

Este recorrido no sólo le invita a saborear el encanto de Dijon, sino también a remontarse en el tiempo y en la historia.

Cada número le remite a un punto de interés especial. El circuito propuesto requiere aproximadamente 1 hora de marcha. Nada le impide realizar este recorrido tomándose su tiempo: ¡los museos, galerías, terrazas y tiendas son tan acogedores!

El punto de partida de su visita al corazón de la ciudad está situado delante de la Oficina de Turismo, en la plaza Darcy.

Este pequeño libro se vende en los dos puntos de la Oficina de Turismo a 2,5 €.

En definitiva, Dijon es una ciudad donde el arte de vivir se cultiva desde hace tiempo (¡y sin duda durará mucho!). ¿Por qué no viene a probarlo?

Si Dijon puede enorgullecerse de su calidad de capital histórica de Borgoña, Beaune puede atribuirse a buen seguro el título de capital de los vinos de Borgoña. El vino es omnipresente en Beaune, tanto en las innumerables tiendas como en las bodegas. Pero el vino se refugia también bajo tierra, en las fabulosas bodegas abovedadas abiertas a la visita y a la degustación. Por lo general, el descenso es fácil, pero la subida suele ser más delicada... Beaune es asimismo una ciudad de arte, cuyos más bellos ejemplos son el célebre Hospital, una obra maestra de la arquitectura flamenca del siglo XV, y la colegiata de Notre-Dame, bello ejemplo del arte románico de Cluny, dos edificios que sirven cada verano de escenario para el prestigioso Festival Internacional de Ópera Barroca.

Nièvre

Nevers

Nevers, tan apreciada por Marguerite Duras (Hiroshima, mi amor), es una ciudad de peregrinación con un rico patrimonio artístico que ha sabido subirse al tren de la modernidad gracias, en especial, a la presencia en sus puertas del circuito automovilístico de Magny-Cours. Su corazón está formado por la ciudad alta, donde están situados la catedral y el palacio ducal.

La ciudad baja, con una gran actividad, también cuenta con tesoros del patrimonio, en especial, la iglesia de Saint-Etienne.

A sus monumentos prestigiosos, civiles y religiosos -el convento de St-Gildard donde yacen los restos de Santa Bernadette Soubirous, la niña vidente de Lourdes-, Nevers añade el encanto de sus callejuelas pintorescas, del paseo por las murallas, así como la Puerta del Croux, vestigio de las fortificaciones medievales que alberga el museo arqueológico del Nivernais.

La ciudad domina el Loira, último río salvaje de Europa que antaño permitía transportar una importante cantidad de azulejos y que ofrece unos paisajes naturales, pintorescos y protegidos que constituyen un verdadero tesoro ecológico. No debe perderse las vistas de la Punta d'Allier.

A menos de 2 horas de París, La Charité-sur-Loire es un destino ideal para los visitantes de un fin de semana que buscan alimentos terrestres y espirituales. Tras haber visitado el Priorato de Cluny y la iglesia de Notre-Dame, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, tras haber curioseado por el barrio de las librerías y dar un paseo por el Loira o por el bosque, necesitará retomar fuerzas degustando las especialidades de la zona en los comercios y posadas de la ciudad.

Saône-et-Loire

Mâcon

Mâcon muestra con una profusión de flores a lo largo del río Saône su carácter jovial de ciudad más meridional de Borgoña. Destaca el encanto de sus plazas y callejuelas, muy especialmente la "plaza de las Hierbas". Esta plaza acoge en verano un mercado diario de verduras y flores, situado bajo las ventanas de la Maison de Bois [Casa de Madera], con unas esculturas exuberantes. Un paseo por la ciudad es un anticipo de lo que es el viñedo de la región del Mâconnais.

Chalon-sur-Saône es una ciudad dinámica y animada.

El barrio de Saint-Vincent, alrededor de la catedral, es su centro histórico. La calle y la plaza de Saint-Vincent han conservado en gran medida su aspecto medieval, con sus casas de entramado de madera.

La catedral integra todas las variantes de estilos del románico y del gótico, del siglo XI al XV. El pequeño claustro del medioevo tardío es un oasis de paz en plena ciudad, mientras que las altas torres neogóticas del edificio dominan los mercados semanales y, cada tercer fin de semana de julio, sirven pintorescas bambalinas para algunas compañías de saltimbanquis, durante el festival "Chalon en la Calle".

Con destacados museos -el Museo Denon dedicado a las Bellas Artes y a la Arqueología y el Museo Niepce, dedicado al inventor de la fotografía- y fascinante por sus espacios verdes como la inmensa rosaleda, Chalon-sur-Saône invita a dar varios paseos por sus calles.

Yonne

Joigny

Extendida sobre una colina abrupta que domina la orilla izquierda del Yonne, Auxerre ofrece seguramente uno de los más bellos paisajes urbanos de Francia: entre las  casas antiguas cubiertas de viejas tejas borgoñonas y la Torre del Reloj emergen numerosos edificios religiosos, entre los cuales destacan la catedral gótica de Saint-Etienne y la antigua abadía de Saint-Germain dominada por un muy bello campanario románico. A la caída de la noche, el espectáculo desde el puerto de recreo adquiere aires de grandeza gracias a las iluminaciones de los principales edificios.

Joigny: la ciudad vieja, construida sobre una colina que domina el río Yonne, conserva numerosas casas de entramado de madera, ricamente esculpidas, y varias iglesias influidas por el Renacimiento. Es un importante centro de turismo fluvial y punto de partida para un crucero en barco habitable por el Yonne o el Canal de Borgoña, muy próximo.


Valid HTML 4.01 Transitional