Los barcos habitables![]() Con su familia o entre amigos, elija embarcarse durante una semana o un fin de semana para descubrir Borgoña: las compañías de alquiler le proponen una amplia gama de barcos. Cuando haya elegido el barco de sus sueños, aquel cuyas dimensiones, capacidad y comodidad correspondan con sus deseos, así como su base de salida y el río o canal por el que navegará, sólo tendrá que dejarse llevar allí donde le plazca. Al llegar a la base de salida, descubrirá su barco, totalmente listo. El propietario le instalará a bordo y la familiarizará con las maniobras. Pilotarlo es un juego de niños. La mayoría de los barcos no requieren permiso para dirigirlos. La aprensión de los primeros momentos durará muy poco y enseguida controlará los mandos, que tan sólo tienen dos posiciones, una para avanzar y otra para frenar o ir marcha atrás. Una vez dominado el barco, podrá largar las amarras y navegar. Tras superar la primera esclusa, se dará cuenta que su periplo se anuncia muy agradable. Hay dos clases de capitanes: los aventureros, a los que le gusta ir allá donde les apetece y se paran cuando les viene en gana, y los reflexivos que han estudiado el mapa a fondo y buscan un itinerario fijo. Usted debe decidir entre ambos o inventar un tercer tipo. De todos modos, seguramente terminará alojándose en la posada de la esclusa 24 (en el lado del Sena o del Saône, o del Loira o del Yonne) o paseará en bicicleta en el camino de sirga. Y todos sentirán el mismo placer, de despertarse cada mañana en un lugar distinto. |